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Logline, sinopsis y tratamiento: ejemplos de cada uno

Portada de la nota Logline, sinopsis y tratamiento: ejemplos de cada uno, con las tres palabras en lista de fondo

El logline cuenta la historia en una frase. La sinopsis la cuenta completa, final incluido, en un párrafo o una página. El tratamiento la narra en prosa, escena tras escena, en varias páginas. Son tres tamaños del mismo relato, y te los van a pedir en ese orden cada vez que presentes un proyecto. Para ver bien la diferencia, aquí están los tres escritos para una misma historia.

Los tres documentos, comparados

LoglineSinopsisTratamiento
ExtensiónUna frase, hasta dosDe un párrafo a una páginaDe 5 a 20 páginas en un largometraje
Qué cuentaQuién, qué quiere y qué se lo impideLa historia completa, resumidaLa historia completa, momento a momento
¿Revela el final?NoSíSí
¿Lleva diálogos?NoNoCasi nunca
Para qué sirvePara que quieran leer másPara que entiendan la historia en dos minutosPara que vean la película antes de que exista el guion

El logline

Un logline responde cuatro preguntas en una frase: quién es el protagonista, qué quiere, qué se lo impide y qué pierde si falla. Este esquema sirve como molde:

Cuando [ocurre algo], [un personaje definido por un rasgo] tiene que [lograr algo] antes de que [una consecuencia].

El de El último tren:

La noche en que cierra la estación de su pueblo, una mujer que se fue hace diez años sin despedirse tiene hasta el último tren para entregarle a su hermano la carta que nunca se atrevió a enviar.

Está todo: un personaje con una herida (se fue sin despedirse), un objetivo concreto (entregar la carta), un obstáculo (nunca se atrevió) y un plazo que marca lo que pierde si falla (después del último tren, la estación cierra).

Antes y después

Así noPor qué fallaAsí sí
Una historia sobre el perdón y los lazos familiares.Es un tema, no una historia. No hay personaje ni conflictoUna mujer tiene hasta el último tren para entregarle a su hermano una carta que debió enviar hace diez años.
Lucía vuelve a su pueblo y se reencuentra con Tomás, con quien tiene cuentas pendientes.Los nombres no dicen nada todavía, y "cuentas pendientes" es vagoUna mujer que abandonó a su familia vuelve la noche en que su hermano pierde lo único que le quedaba.
Nada es lo que parece en este emocionante drama que te dejará sin aliento.Es publicidad. El logline cuenta; no promete(Cualquiera de los dos anteriores.)

Dos reglas más: no uses nombres propios, sino descripciones ("una mujer que se fue sin despedirse"), y no cuentes el final.

La sinopsis

La sinopsis cuenta la historia entera, en presente y en tercera persona, sin diálogos y con el final. Quien la lee es alguien que decide si vale la pena leer el guion: necesita saber cómo termina. Esta es la sinopsis de la misma historia:

Lucía (30) vuelve al pueblo donde creció la noche en que la estación de tren cierra para siempre. Su hermano Tomás (32), jefe de la estación, la recibe sin un abrazo: hace diez años ella se fue desde ese mismo andén, sin despedirse, y lo dejó solo con un padre enfermo. Lucía trae una carta que escribió entonces y nunca envió.

Mientras lo ayuda a vaciar la oficina, intenta dársela y no se atreve. Entre las cajas encuentra los boletos que su padre compró cada viernes, esperando verla bajar. Tomás estalla y le cuenta lo que fueron esos años. Más tarde, entre los papeles del padre, él descubre una postal de Lucía que nadie le mostró: ella sí había escrito.

Cuando llega el último tren, Tomás le pregunta qué dice la carta. "Que no vuelva", responde ella: la escribió para pedirle que no la esperara y que saliera a buscar su propia vida. Lucía sube al tren y le deja el sobre. En el andén vacío, Tomás lo abre: junto a la carta hay una dirección. Apaga las luces de la estación por última vez, con un lugar adonde ir.

Cómo escribirla

  • Un párrafo por acto: planteamiento, desarrollo y desenlace.
  • Solo la trama principal y los personajes imprescindibles. Aquí hay tres: Lucía, Tomás y el padre ausente.
  • En su primera aparición, los nombres llevan la edad entre paréntesis, como en el guion.
  • Cuenta hechos, no intenciones. "Explora la culpa" no es un hecho. "Intenta darle la carta y no se atreve" sí.
  • Cuenta el final. Guardarlo como sorpresa es el error más común y el que más molesta a quien evalúa.

Las convocatorias suelen fijar la extensión: unas piden cinco líneas, otras una página. Cumple el límite exacto: es lo primero que comprueban.

El tratamiento

El tratamiento es la película contada como un relato: en prosa, en presente, siguiendo el orden de las escenas, pero sin encabezados ni formato de guion. Quien lo lee tiene que poder ver la película. Así empieza el de El último tren:

Atardece sobre una estación de pueblo con una sola vía. TOMÁS, treinta y dos años y un uniforme que le quedó grande con el tiempo, descuelga el cartel de horarios. De todas las líneas que hubo, queda una: 23:58. La mira un momento. Después la tapa con cinta.

En un vagón casi vacío, LUCÍA aprieta un sobre contra las rodillas. Tiene treinta años y la ropa de alguien que vive en una ciudad. Cuando el campanario del pueblo aparece en la ventanilla, guarda el sobre en el bolsillo del abrigo, como quien esconde algo.

El tren se detiene. Lucía baja y busca con la mirada. Al fondo del andén, Tomás apila cajas. La ve. Ella levanta apenas una mano. Él levanta otra caja y entra en la oficina. Lucía se queda sola bajo el reloj, con la mano todavía en el aire.

Qué lo distingue

  • Se lee como un cuento, pero solo cuenta lo que se ve y se oye. No hay pensamientos: "como quien esconde algo" es lo máximo que se permite.
  • Tiene tono. Un tratamiento de comedia tiene que hacer sonreír; uno de terror, inquietar.
  • Los diálogos se resumen, como en la sinopsis ("Tomás le cuenta lo que fueron esos años"). Solo se cita una réplica cuando es decisiva.
  • Cada párrafo es, más o menos, una escena o una secuencia.

Si en vez de prosa necesitas la lista de escenas, eso es otra herramienta: la escaleta.

En qué orden escribirlos

  1. El logline, antes de escribir nada. Si no puedes decir tu historia en una frase, todavía no la tienes. Es la prueba más barata que existe.
  2. Una sinopsis de trabajo, para ti, que irá cambiando.
  3. La escaleta y el guion.
  4. La sinopsis definitiva y el tratamiento, al final, cuando ya sabes lo que escribiste. Paradójicamente, los documentos más cortos se escriben mejor con el guion terminado.

Errores comunes

  • Preguntas retóricas: "¿Logrará Lucía entregar la carta?". Responde, no preguntes.
  • Adjetivos de venta: "una conmovedora historia". Que lo decida quien lee.
  • Empezar por el contexto. "En un mundo donde los trenes ya no pasan…" Empieza por el personaje.
  • Contar el tema en lugar de la trama.
  • Demasiados nombres. En una sinopsis corta, más de cuatro confunden.

Dónde guardarlos

En Scriptico, al crear un guion puedes escribir su logline, que queda a la vista junto al título en tu lista de proyectos: tenerlo delante cada vez que entras a escribir ayuda a no desviarte de la historia que querías contar. El tablero de ideas y las fichas de personajes quedan en el mismo proyecto que el guion. Con los tres documentos escritos, ya tienes buena parte de lo que pide una convocatoria: mira cómo presentarte a concursos de guion.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un logline?

Una frase que resume la historia: quién es el protagonista, qué quiere y qué se lo impide. No revela el final.

¿Cuánto debe medir una sinopsis?

La corta, un párrafo de cinco a diez líneas. La larga, una página. Si la pide una convocatoria, la extensión que indiquen sus bases.

¿La sinopsis cuenta el final?

Sí. Una sinopsis profesional cuenta la historia completa, incluido el desenlace. La que no lo revela es la sinopsis comercial, la que acompaña el estreno.

¿Qué diferencia hay entre sinopsis y tratamiento?

La sinopsis resume la historia en un párrafo o una página. El tratamiento la narra en detalle, momento a momento, a lo largo de varias páginas.